Ellos eran adorados en ocasión de importantes aniversarios y bodas.
Antes de la invención de la cámara, los retratos fueron pintados por artistas que ofrecían una selección de características incluyendo las que los padres elegían que se parecían mas a las del progenitor. El elemento más importante del retrato es la insignia de su rango. Retratos adicionales de antepasados fueron pintados después de su muerte para sustituir a aquellos que habían perdido o se habían quemado o si el retrato original de un antepasado se encontraba en su pueblo natal, lejos de la residencia actual del clan. Después de la invención de la cámara el marido y su esposa fueron fotografiados para la posteridad llevando sus ropas oficiales y esta fotografía era colgada en la sala del altar o en el templo para que sus descendientes los adoraran. La mayoría de los retratos de los antepasados ​​ pertenecen al inicio del milenio durante el reinado de la dinastía Ching (la fecha es posible gracias a los caracteres chinos que indican el año del reinado de algunos emperadores bajo la dinastía Ching, como Qian Long (1736-1795) o Kangxi (1662-1722), que están pintados en piezas de tela de lino mas tarde pintado sobre papel de arroz o de seda. En cuanto a los detalles de estas pinturas, tocados y otros accesorios, a veces se puede deducir el rango que ocupaba la familia en la Corte Imperial.

Tenemos reproducciones en varios tamaños, todas pintadas a mano sobre lienzo.   «

 

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